Por qué marchamos?

Por qué marchamos?

por Cristina Schwab | para INESI

Foto: Paula Kindsvater

El 9 de noviembre es el día: la IV Marcha del Orgullo Disidente va a tomar las calles de Paraná otra vez. Nos vamos a encontrar, nos llenaremos de brillos y canciones, y arcoiris y besos. Vamos a abrazarnos les de siempre, les “recién llegades”, quienes salimos del closet hace años, les que salimos todos los días, les que aún se sienten obligados a callar su deseo.

Por elles marchamos: por las Lobas que mueren y matan y son lloradas sólo por quienes las amaron, y por lasque morirán, incluso, acaso, mientras marchamos. Por Higui, que por chonga y pobre sigue enfrentando una causa, por querer defenderse de una violación “correctiva”. Por la marica que mataron por decirle “que lindo que sos” a un hombre en La Plata. Marchamos porque el Orgullo es una respuesta política frente a la vergüenza y el odio que la sociedad formateada de heteronorma intenta actualizar, aún frente a nuestros logros. Marchamos porque queremos trabajo para las travas y trans, y también ESI en todos los niveles educativos. Para que las niñeces de todos los colores del arcoíris nos vean, nos escuchen, y sepan que somos felices.

Ph: Paula Kindsvater

Marchamos porque sabemos que es en la calle donde podemos encontrarnos y construir alianzas que nos sostengan, nos defiendan, nos permitan crear algo distinto: destruir lo que existe implica que armemos algo nuevo, que en el “mientras tanto” nos arropemos con las palabras de las tías travas, de las abuelas tortas, de los padres maricas, hagamos ronda con amigues y armemos una genealogía propia, una nueva cartografía de los deseos, los vínculos, las tramas afectivas que nos constituyen.

Marchamos porque no tendrán nunca más la comodidad de nuestro silencio, de nuestro dolor hecho máscara y mentira, de nuestros amores negados para cuidar sus prejuicios. Marchamos porque necesitamos vernos, escucharnos, ser felices y darnos amor, ese que nos niegan todavía.  Marchamos porque podemos, porque deseamos, porque insistimos. Y porque resistimos a la propuesta neoliberal individualista y chata, que propone odios y muerte por la espalda: no queremos más su normalidad. Seremos felices monstrues, y nos verán en todas partes, porque siempre estuvimos y estaremos. Existimos y re-existimos, hacemos del placer bandera y del amor escudo. Marchemos, la calle es nuestra.

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