Argumento no es opinión, “hecho” no es noticia

Pañuelos sobre mesa.

Equipo INESI | para INESI

Foto: Julieta Muchiut | para INESI

Un medio local hace una publicación sobre la reacción a una corrección de un docente sobre una tarea de Lengua y literatura. Tomamos como disparador la “controversia” generada, tanto en la familia de la alumna como en el público en general, para reflexionar sobre cómo discutimos en la “esfera pública”. Parecería innecesario aclarar lo que decimos en el título, pero queda claro que hace falta: decir que algo es de una determinada manera “porque yo lo digo” no hace que sea cierto. En este sentido, persuadir no es convencer y opinar no es argumentar; dentro de las múltiples enseñanzas que atraviesan Lengua y Literatura se destaca la aprender a diferenciar estrategias argumentativas y razonamientos comprobables que contribuyan a dejar de repetir como loros lo que los medios de comunicación (u otras personas) dicen, sin siquiera chequear.

El método científico como forma de aprendizaje mundial, es un camino de cambios constante. Desde Aristóteles, René Descartes, pasando por Isacc Newton y Bacon, hemos debatido cuál es la mejor manera de aprender y comprobar un hecho de cualquier tipo. John Lewis, en Ciencia, Fe y Escepticismo aclara que “lo que hace que el razonamiento científico es, en primer lugar, el método de observación, el experimento y el análisis, y, después, la construcción de hipótesis y la subsiguiente comprobación de éstas“. Este procedimiento no sólo es válido para las ciencias físicas, sino que es perfectamente aplicable a todos los campos del saber.

“No porque no, porque lo digo yo que soy tu mamá” 

Las respuestas que les acercamos a niñas, niños y adolescentes dependen siempre de su edad y su capacidad de procesar críticamente una respuesta.  Sucede que cuando esas crianzas comienzan a crecer, exigen nuevas respuestas fundamentadas, frente a las decisiones que toman las personas adultas, quienes mayoritariamente no pueden o no quieren responder; así, terminan contestando “no porque no” o “porque lo digo yo” como si eso formara parte de una contestación sólida que pudiese sostenerse. Claramente eso no es un argumento, es un sin razón, que emitimos para que no pregunten, no molesten o para desalentar que indaguen en esa temática. Lamentablemente, así muere la curiosidad de muchas niñas,niños y adolescentes que ante el “miedo” de que las personas referentes “nos enojemos” dejan de preguntar, dejan de investigar, dejan de producir ideas por sí mismas. Pero no podemos aplicar esa lógica arbitraria, basada únicamente en la “autoridad” a la educación y las ciencias, ya que no podríamos decir “hay que sacar este pulmón, porque sí, porque lo digo yo ” en una sala de operaciones o contestar “el ingreso bruto es así porque a mi me parece” en una reunión de Economía. 

Como parte de las ciencias, Lengua y Literatura constituye un campo de saber que va más allá de tildes, abecedarios y diptongos, sino que propone entre sus propósitos formativos, el de formar seres críticos con pensamiento reflexivo, capaces de adquirir herramientas de habla, escucha, y argumentación de ideas.  En este sentido lo propuesto en la Res. 84/09 del CFE, y según la cual es primordial el desarrollo de aprendizajes que “son necesarios para garantizar el conocimiento y la interlocución activa de los adolescentes y jóvenes con la realidad” es que los textos argumentativos (como los textos de opinión) forman parte de las currículas escolares. En ellos se deben tejer líneas que argumentan desde la investigación y lectura crítica una idea, que construyan una tesis o hipótesis que pueda resistir o comprobar dicho eje, al que se le agregan estrategias argumentativas que son válidas, es decir comprobadas. Se exige una escritura que supere el “me gusta este tema”, que se construya una argumentación de la relevancia de una temática y que incluya, por supuesto, fuentes que respalden esas ideas y postulados para que sea finalmente un texto argumentativo. 

PH: Titi Nicola

No se trata entonces de opiniones respetadas, ni de pensamientos que podamos no compartir, sino de argumentaciones válidas que necesitan utilizar un método científico para sostenerse al menos durante un determinado tiempo.Nos preguntamos entonces si la cuestión de fondo son las correcciones del texto argumentativo o el tema que eligió la propia estudiante, y si no se aprovecha la falta de solidez de las publicaciones para cuestionar el rol docente, y de fondo claro la Educación Sexual Integral, la transversalización de contenidos, el trabajo que vienen haciendo miles de profes en las aulas.

No todo hecho es noticia: cómo comunican los medios?

López Vigil asegura:  “No todo hecho se transforma en noticia ¿Qué motivos hacen que esto ocurra? “ y luego enumera una serie de criterios que van sobre la cantidad de personas afectadas, hechos que necesitan ser conocidos por el público y de trascendencia nacional. La responsabilidad de los medios es fundamental para la constitución de la opinión pública: ¿qué y cómo comunican los medios sobre los temas que están “en agenda”? Y en el caso que nos ocupa, ¿qué criterios se pusieron en juego para retomar una publicación en redes sociales? ,

Aportar a la discusión o generar controversias y atacar al docente/institución, exponiendo además una situación particular de una alumna? Evidentemente de los medios también se aprende, y por eso cuestionamos el modo de construcción de la noticia, ya que un medio que replica un post de Facebook ¿contribuye a enseñar de modo crítico y argumentativo?
Hablamos cómo aprendemos, cómo pensamos y con las categorías que tenemos a disposición, por eso es que tan difícil argumentar, porque vivimos en una sociedad donde mucho de lo que nos rodea son frases hechas sin razonamiento.Y si los medios no asumen su rol y si la escuela no presiona para generar mentes críticas ¿qué sociedad tendremos?
Parece siempre fácil desligar responsabilidades en lugares que no son los propios, poner en el ojo chismoso y no la cabeza en ver que hay detrás de eso que sucede, porque para ver detrás hay que pensar, hay que esforzarse, hay que desmenuzar y claro hay que argumentar.

¿Cómo hablamos de los temas en agenda: cómo se transversaliza la ESI?

A pesar de llevar 13 años de existencia y reglamentación, la ESI brilla por su ausencia en casi todo el territorio nacional. El debate por la despenalización y legalización del aborto recordó a muchos la existencia de la ESI, tanto para decir que con ella bastaba para reducir la mortalidad materna, como para reclamar una supuesta ideología dentro de los contenidos publicados, aprobados (incluso por las iglesias) hace 13 años atrás.

La falta de información sobre qué es la ESI, que temas trata y trabaja, es ni más ni menos que responsabilidad tanto de los estados nacionales y provinciales, como de los medios de comunicación, que preocupados por la separación de una pareja famosa, o por levantar cualquier hecho y convertirlo en noticia, no han contribuido al rol social con el que fueron pensados que es el de “educar e informar y entretener” 

La ESI resiste encontrando espacios donde directivos y docentes dejan entrar la transversalización tan reclamada y tan etérea en muchos casos.
Los lineamientos curriculares explican los temas que deben ser abordados por las diferentes asignaturas en diferentes años y en ellos se incluye el aborto como “problema ético, de salud pública, moral, social, cultural y jurídico etc.”
Claro que las temáticas no están aisladas, sino encadenadas en una serie de propuestas que tienen que ver con hacer un abordaje exhaustivo de las dimensiones de las problemáticas que nos atraviesan como sociedad y que atraviesan la juventud en particular. 

Ph: TitiNicola

Es responsabilidad cívica y por lo tanto de las personas adultas que están en el aula, abrir el diálogo a las inquietudes, sensaciones, opiniones que atraviesan a adolescentes que transitan estos espacios. La ESI no sólo es ley a nivel nacional, es también un derecho sexual consagrado por la WAS (Asociación Mundial para la Salud Sexual) que se tiene en cuenta como marco de referencia para las políticas en salud y salud sexual en todo el mundo.
La asignatura de Lengua y Literatura no está ajena a la ESI, por el contrario “Hay una estrecha relación entre lenguaje y pensamiento, por lo tanto, podemos decir que enseñar a comprender y producir discursos sociales es enseñar a pensar y a actuar en la sociedad.”.
El discurso crítico para defender sus propios puntos de vista, considerar ideas y opiniones de otros, debatirlas y elaborar conclusiones, son algunos de los propósitos formativos de la ESI para esta asignatura.

 

Notas:

  1. Lewis John. Ciencia, fe y Escepticismo. Editorial Grijalbo. México 1969.  Pág. 34-35.
  2. http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/normas/14496.pdf
  3. Lopez Vigil, José Ignacio. Manual urgente para radialistas apasionados. AMARC y otros, Quito 1997
  4. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/lineamientos_0.pdf
  5. http://www.worldsexology.org/
  6. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/lineamientos_0.pdf Pag 37

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *